REVIEW: Blackberry Z10

Uno de los dispositivos que más ha dado de qué hablar desde que se tiene conocimiento de él, es el Blackberry Z10. Y es que llamarse Blackberry y tener una pantalla táctil tan grande sin teclado, resulta especialmente llamativo y más, cuando su estética se aleja tanto de aquella a la que nos tenían acostumbrados hasta ahora.

Junto a eso, hemos de recordar que su sistema operativo es BB10, la nueva apuesta de RIM por sacar adelante sus terminales, en el que RIM no ha escatimado medios para que siga siendo una herramienta de trabajo corporativo a la par de implementar modificaciones estéticas y de uso, muy concretamente una fuerte potenciación del multimedia, lo que convierte al Z10 en un dispositivo muy polivalente.

Hardware

El Z10 de Blackberry arma un procesador Qualcomm Snapdragon MSM8960 dual-core a 1’5 Ghz con 2 Gb de RAM y una GPU Adreno 225. Para almacenar datos, música, fotos y demás, disponemos de 16 Gb internos a los cuales les podemos sumar una tarjeta MicroSD de hasta 32 Gb.

Que nadie se confunda con este hardware, el Blackberry Z10 se desenvuelve con una fluidez increíblemente sorprendente y su gestión de la multi-tarea es ejemplar. No se engancha en ningún momento, ni se ralentiza. Mueve las aplicaciones muy rápidamente y sin ningún tipo de traba.

En el campo del hardware multimedia, este Z10 monta una pantalla LCD de 4.2″ con una resolución de 1280 x 768, que ofrece una definición muy buena y unos colores bastante acertados, sin ser ni muy exagerados ni muy pálidos, con un nivel de brillo muy adecuado. A esto se le suma una cámara trasera de 8 Mpx, que graba vídeo en Full HD a 30 fps y una delantera de 2 Mpx que también graba vídeo, pero en HD.

La cámara trasera es realmente buena, hace unas fotos muy buenas y el procesamiento del HDR es de los más efectivos que he probado recientemente.

Todo esto va alimentado por una batería de 1800 mAh que tiene un aguante más que óptimo. Por citaros mi experiencia, teniendo en Blackberry Hub (que veremos más adelante) sincronizadas varias cuentas de correo,Twitter, Facebook y BBM, haciendo uso de todas ellas y con los datos siempre activados, he llegado a estar casi dos días y medio días sin cargar la batería del Z10.

En el apartado del audio, el altavoz del Z10, ubicado en el centro del borde inferior, suena con una potencia más que sobrada y con una claridad impresionante, bien sea para escuchar música o bien para cuando nos llaman, este Blackberry se hace oír sin problema alguno.

Software

La nueva plataforma operativa de Blackberry me ha dejado realmente sorprendido. Si bien sus versiones anteriores me parecieron austeras y algo ortopédicas, BB10 es una delicia, aún a pesar de que tiene detalles que pulir. El SO parece una mezcla de iOS y Android, es como si hubieran echado mano de lo que más les gustaba de cada uno. Por un lado, nos encontramos en que la pantalla principal, carece de widgets y cosas por el estilo, lo que simplifica su uso y además, lo hace todo menos caótico y queda más limpio y organizado. Luego nos encontramos con lo que en Android es la barra de notificaciones, la cual, al desplegarla, dispone de botones para activar/desactivar WiFi, rotación de la pantalla, Bluetooth, acceso directo a los ajustes y otras cosas.

En lo referente a las aplicaciones, es donde más flojea Blackberry. Acostumbrado a la ingente cantidad de aplicaciones disponibles en Android o a las que hay para iOS, uno entra en Blackberry World y llega a ser frustrante. Cuesta encontrar aplicaciones de calidad o que cumplan con nuestros requisitos. Esto es algo que, supongo, con el tiempo irá cambiando a mejor y más si RIM opta por compatibilizar las apps de Android con BB10.

Algo que me pareció desconcertante al principio y más adelante una pasada, es la ausencia de botones físicos, los típicos de menú, retroceso y demás. Todos estos procesos se realizan por gestos. Si por ejemplo, tenemos una aplicación abierta (pongamos que es el reproductor de música), para volver a la pantalla de inicio, nos bastaría con deslizar un dedo desde el logotipo de BB de la parte inferior, hacia arriba, con lo que veremos como la app se reduce en la pantalla y así la mandamos a segundo plano, con lo cual, sólo nos queda deslizar hacia la izquierda para ir a la lista de apps. Si, por el contrario, queremos ver las apps que tenemos abiertas en segundo plano, sólo tenemos que deslizar el dedo hacia la derecha para ir a la pantalla en la que se muestran las previsualizaciones de dichas apps.

Por otra parte, está el Blackberry Hub, el cual es un cliente integrado de cuentas de correo, Facebook, Twitter, SMS y BBM, gracias al cual no se nos escapará ni una sola notificación, pudiendo configurar cuales queremos recibir y cuales no. Es cierto que en Android hay apps que hacen algo similar, pero no integran tantos servicios y menos aún trabaja como BB Hub. Es cierto que al principio, faltos de costumbre, puede parecer un tanto caótico ver tanta notificación junta, pero al poco tiempo te acostumbras a utilizarlo y va rodado.

Siguiendo con cositas del software, está el teclado, ese aspecto tan legendario de los Blackberry, el cual no iba a dejar de lucir por ser el Z10 un táctil. El nuevo teclado táctil de BB10 es una maravilla. Las predicciones nos van apareciendo en base a las ya tecleadas y sobre aquellas que podríamos teclear. En caso de aparecer la palabra que necesitamos sobre alguna letra, nos basta con “mandarla” hacia la ventana de edición con deslizar el dedo hacia arriba partiendo de la letra en la que está la predicción correcta. Así mismo, para borrar una línea entera de texto, tan sólo hay que deslizar el dedo de derecha a izquierda sobre las líneas horizontales que separan una fila de letras de otra.

La pantalla de bloqueo también tiene un par de detalles curiosos. Por una parte, el hecho de no tener que encender la pantalla para desbloquearla, basta con deslizar el dedo de abajo a arriba desde el logo del fabricante. Y por otra parte, en la pantalla de bloqueo, si deslizamos desde arriba a abajo, desplegaremos una pantalla que muestra un reloj y gracias a la cual podremos detener todas las notificaciones del dispositivo así como configurar alarmas.

Diseño y construcción

El diseño del Z10 es sobrio e incluso diría que seco y austero. Líneas rectas acompañadas de esquinas redondeadas, al estilo iPhone, son las que definen la forma del Z10. Mejorable, pero no por ello desagradable. La parte trasera tiene una acabado negro mate rugoso, que favorece el agarre, con el logo tipo de BB en cromado y la cámara y el flash en la esquina superior izquierda.

La parte frontal es la que encuentro menos convincente, ya que en la parte superior y en la inferior tiene dos piezas que albergan el auricular y el micrófono y entre estas dos, el cristal bajo el que está la pantalla, la cual se las han arreglado para que aún tenga un marco negro que la rodea, en el que encontramos el sensor de proximidad y la cámara frontal.

De todos modos, el cuerpo en general es bastante rígido y parece fiable ante golpes o caídas, además de ser bastante ligero y delgado con respecto a sus predecesores táctiles.

Conclusión

El Blackberry Z10 es un smartphone que apunta maneras y arroja algo de esperanza sobre la posible recuperación del fabricante con respecto a otros SO y dispositivos. Claro está que en hardware no puede competir con un Samsung Galaxy S4 o un HTC One (por citar un par de ejemplos), pero la experiencia de usuario que transmite es muy buena, haciendo que el smartphone más corporativo del mercado sea más polivalente, lo que le da acceso a un sector de público mucho más amplio, a falta de un mayor número de aplicaciones en común con iOS y Android.

Por mi parte, tan sólo añadir que mi experiencia con el Z10 ha sido tremendamente satisfactoria y sorprendente. Como he dicho anteriormente, aún le quedan unos detalles que pulir, con lo que podría perfilarse como una alternativa más que viable a otras plataformas.

Galería de imágenes

 

Creador de smartphonesworld.es, apasionado de las nuevas tecnologías, usuario de Android, fotógrafo amateur, diseñador gráfico, filmmaker, músico, devorador de cómics, sarcástico empedernido, insomne profesional y soñador a tiempo completo con un punto de vista distinto.

Deja un comentario