OPINIÓN: ¿Sigue teniendo sentido rootear y flashear ROMs en 2017?

No son pocos los que me siguen preguntando a día de hoy si se rootean el móvil o si lo flashean con alguna ROM customizada. Esta práctica era bastante habitual hace 3 o 4 años, cuando los dispositivos no eran tan potentes y las ROMs de los fabricantes no estaban tan afinadas como ahora.

Para aquellos que les pille de nuevas esto del root o el tema de flashear ROMs, os lo explico enseguida.

Rootear un móvil Android consistía en obtener permisos de superusuario, lo que nos permitía acceder a funciones avanzadas del sistema operativo y modificarlas. Cosas como mover apps a la MicroSD, realizar overclocking al procesador y un sinfín más de modificaciones y personalizaciones.

El acceso root, además de permitirnos este tipo de prácticas, también nos facilitaba el proceso de flashear ROMs personalizadas como las célebres y desaparecidas CyanogenMOD, AOKP, Paranoid, etc. Por lo general, estas ROMs solían ser mucho más ligeras que las stock ROM (las del fabricante del móvil) puesto que vienen “a pelo“, sin apps pre-instaladas y basadas en la interfaz nativa de Android.

Gracias a estas custom ROMs, los smartphones de la época mejoraban bastante su rendimiento y más en los modelos de gama media de hace 3 o 4 años, que estaban lejos de rendir como los actuales modelos.

No obstante, los avances del hardware y las mejoras en Android y en las ROMs de los fabricantes han hecho que, poco a poco, estas prácticas queden relegadas al olvido. Los fabricantes cada vez dan más libertad a la hora de desinstalar apps que no necesitamos, Android cada vez implementa más funciones nativas para mejorar la gestión de la batería y de los recursos del móvil. Y las nuevas generaciones de procesadores de 64 bits, así como las mejoras en las memorias RAM y en el almacenamiento, hacen que las custom ROM sean cada vez más innecesarias.

De hecho, hace ya bastante tiempo que no rooteo y flasheo mis dispositivos personales debido a los motivos antes expuestos. Sin embargo, hablo desde el punto de vista de alguien que acostumbra a manejar los modelos de gama alta más recientes de ciertas marcas, pero no todo el mundo tiene esta suerte.

Sé de muchos usuario que aún van con un Samsung Galaxy Note 2 o con un Sony Xperia Z, móviles con un hardware bastante obsoleto y que hace tiempo que dejaron de recibir soporte por parte de sus respectivos fabricantes, por lo que rootearlos y flashearlos con una custom ROM basada en una versión más reciente de Android es una práctica recomendable, ya que gracias a eso, aún se puede estirar un poco más la vida útil del terminal.

Esto también es aplicable a modelos de gama baja o de entrada actuales, que su hardware no es tan agraciado y presenta latencias a la hora de mover la ROM del fabricante, la cual también le deja poco espacio libre en el almacenamiento interno.

Obviamente, no va a hacer que el móvil rinda como un modelo reciente, pero sí ayudará a tenerlo más despejado y a mover con algo más de facilidad las cada vez más exigentes aplicaciones que usamos en nuestro día a día.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el root, además de otorgarnos ciertas libertades y mayores accesos, también aumenta el peligro que corre el móvil ante amenazas de virus, puesto que estos podrían tener un acceso mucho más fácil y rápido a información sensible del dispositivo y del usuario.

¿Qué me decís vosotros? ¿Tenéis vuestros terminales rooteados?

Creador de smartphonesworld.es, apasionado de las nuevas tecnologías, usuario de Android, fotógrafo amateur, diseñador gráfico, filmmaker, músico, devorador de cómics, sarcástico empedernido, insomne profesional y soñador a tiempo completo con un punto de vista distinto.

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