Super Mario Run o como un mal planteamiento te juega malas pasadas

Después de la fiebre de locura que desató Pokémon Go en el momento de su lanzamiento, otra de las armas de Nintendo para el sector de la telefonía móvil era Super Mario Run, una nueva entrega del rechoncho fontanero italiano.

Super Mario Run: otro jarro de agua fría

Si bien vimos que pasados unos meses del lanzamiento de Pokémon Go, el juego iba perdiendo usuarios debido a su falta de fidelidad con respecto a lo prometido inicialmente por los desarrolladores y por Nintendo, ahora le ha tocado el turno a Super Mario Run, un juego que se colocó en el número 1 en descargas del App Store de Apple más rápidamente que el juego de los Pokémon y se está hundiendo a la misma velocidad.

¿El problema? Un modelo de negocio mal encaminado por una empresa que anda en horas bajas y se agarra a un clavo ardiendo con tal de salir del atolladero en el que andan metidos desde hace años. Pero analicemos un poco que es lo que falla en este juego.

  1. Se trata de un endless run con scroll horizontal en el que Mario corre de manera automática y tan solo que tenemos que dar un toque a la pantalla para que salte y coja monedas. El nivel de emoción del juego es el de una carrera de caracoles. Por no mencionar que para juegos de este tipo ya contamos con Temple Run y todos los juegos similares a este, que por lo menos tienen un poco más de sustancia.
  2. El juego es de descarga gratuita, pero al cabo de 10 minutos y 3 niveles superados ya nos dicen que si queremos desbloquear el resto de niveles tenemos que desembolsar 9’99 euros. ¿En serio? ¿9’99 euros por semejante bobada de juego?
  3. Sí o sí requiere de una conexión a Internet (datos o WiFi) para iniciar el juego, por lo que si nos pilla en un avión o en otro país y no tenemos una conexión, nos quedamos sin jugar. A mi que me cuenten para que necesita una conexión para arrancar el juego. Cierto es que muchos juegos se conectan a Internet, pero lo que hacen es descargar eventos diarios o especiales. Otros lo hacen tras terminar un nivel, para sincronizarse con el servidor y guardar el progreso en la nube, aunque en muchos casos, si no hay conexión, guarda la partida en local y la sincroniza cuando el móvil tiene conexión.
  4. Y por último, Mario es un personaje que a algunos nos tiene ya quemados (fanboys y haters a mi). A mis 36 años, seguir viendo juegos de Mario, cuando ya me comí todos los de NES, Super NES, Game Boy y demás plataformas, ya me tiene harto. Y ojo, porque no soy el único en esta situación, es mucha la gente que acusa a Nintendo de falta de frescura en sus títulos. Esto no hace más que evidenciar que Nintendo vive (sobrevive) de las rentas.

Pues eso, si sumamos que es una turra de juego como una catedral, los 10 euros que hay que palmar para seguir jugando, la inexplicable necesidad de la conexión a la red para iniciarse y lo refrito que ya está Mario, el resultado es un producto condenado al fracaso y al olvido, tal y como le ha pasado a Pokémon Go, porque seamos sinceros ¿Cuántos de los que os volvisteis locos con Pokémon Go seguís jugando?

En fin. La cuestión es que Super Mario Run ha caído tan rápido como ha subido. A día de hoy, ha pasado de ser la app número 1 en descargas en EE.UU. a ser la 6ª más descargada en cuestión de días, sin olvidar que también era la número 1 en 138 países y hoy lo es en 88.

Y es que los usuarios no han visto con buenos ojos que Nintendo nos quiera estrujar 10 eurazos por un juego tan simplón y con tan poco que ofrecer, hecho que se deduce del ínfimo 2% de usuarios que sí han pagado los 10 euros por desbloquear el resto del juego.

Según Bloomberg, Nintendo habría estado más acertada si hubiera fijado el precio del desbloqueo en 2 euros, lo que le habría reportado una conversión del 10% y 50 millones de dólares en beneficios frente a los 30 millones que ha tenido desde que se lanzó el juego. De todos modos, Nintendo no tiene pinta de querer bajarse del burro y parece que va a mantener el precio del juego tal y como está.

Como decía, Nintendo lleva años agarrándose a un clavo ardiendo y su tendencia de devaluación en bolsa empieza a ser preocupante, pero si siguen emperrándose en hacer uso de este modelo de negocio, lo que les espera no es agradable y si no, que le pregunten a HTC y otras marcas que han sucumbido por no saber remodelar su modelo de negocio.

Vía: NintendoEverything

Creador de smartphonesworld.es, apasionado de las nuevas tecnologías, usuario de Android, fotógrafo amateur, diseñador gráfico, filmmaker, músico, devorador de cómics, sarcástico empedernido, insomne profesional y soñador a tiempo completo con un punto de vista distinto.

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