The end is near: ¿el fin del coste de establecimiento de llamada?

Hasta el año 2007, las compañías telefónicas se dedicaban a redondear el precio de las llamadas desde teléfonos móviles. A partir de ese año, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) obligaba a las compañías a tarificar las llamadas por segundos.

¿Qué sucedió? Lo normal en estos casos: cuando me quitas dinero de aquí, lo cojo de allí. De la noche a la mañana, el coste del establecimiento de llamada pasó de alrededor de 12 céntimos a 15 céntimos, un incremento del 25% (leed esto y esto).

Pero ahí no quedó la cosa. El coste ha ido subiendo con el tiempo, sobre todo con el surgimiento en 2008 de las legiones de Operadores Móviles Virtuales (OMV), para quienes era una de sus principales fuentes de ingresos hasta la eclosión de los planes de datos. Pero, ¿hasta qué punto puede seguir cobrándose algo que cada vez tiene menos sentido en el mercado actual?

Cambios en el mercado

El mercado de las telecomunicaciones, por tanto, ha cambiado mucho gracias a estos tres factores: la tarificación por segundos, la aparición de las OMV y el “boom” de los planes de datos. Como vemos en los Gráficos 1 y 2, a partir del año 2008 se estanca el número de minutos en llamadas desde teléfonos móviles. Además, los ingresos por llamadas y por mensajes cortos caen por primera vez en la historia.

El encarecimiento del coste del establecimiento de llamada movió a la gente hacia las OMV (que también cobraban por el establecimiento pero tenían un precio por minuto de llamada significativamente más bajo que el de las grandes compañías) y a contratar planes de datos. Si miráis el Gráfico 2 veréis que entre los años 2007-2008 se produce un aumento significativo de la contratación de servicios de datos en España, cuyos ingresos igualan a los de los mensajesGráfico 1 cortos en 2009 y los superan en un 60% en 2010.

Sin embargo, como decía, a pesar de que hay algunas OMV que llegan a cobrar menos de 1 céntimo el minuto, han mantenido los costes de establecimiento de llamada. Por ejemplo, pongamos por caso, su coste es de 0.15 céntimos, basta hacer cuatro llamadas al día para pagar 18 euros al mes, eso sin contar los minutos que se esté al teléfono y el precio del plan de datos.

Esto coincide con otro dato interesante: si echamos otra ojeada al Gráfico 2 (ésta será la última, os lo prometo), vemos que los abonos se dispararon precisamente a partir de los años 2007-2008.

Gráfico 2Estos abonos (o tarifas planas), por lo general, eliminan el coste de establecimiento de llamada. Esto ha obligado a reaccionar a algunas OMV, rebajando ese coste en algunos casos específicos.

Todo esto sirve para explicar por qué el coste de establecimiento de llamada parece tener los días contados. Se trata de un coste que cada vez tiene menos sentido en un mercado (el español) en el que las llamadas desde teléfonos móviles no reportan, ni de lejos, los beneficios de hace cinco años y en el que la feroz competencia obliga a abaratar los precios. Además, estos costes son absurdos, pues el establecimiento de llamada no supone ningún esfuerzo para las compañías telefónicas.

Nota: Si queréis más información sobre el mercado de telecomunicaciones en los diferentes países de Europa, aquí tenéis un buen informe.

Creador de smartphonesworld.es, apasionado de las nuevas tecnologías, usuario de Android, fotógrafo amateur, diseñador gráfico, filmmaker, músico, devorador de cómics, sarcástico empedernido, insomne profesional y soñador a tiempo completo con un punto de vista distinto.

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